El hantavirus volvió a encender las alarmas sanitarias internacionales tras el brote detectado en el crucero MV Hondius, que partió desde Ushuaia y dejó al menos tres muertos y varios casos sospechosos. Científicos y autoridades sanitarias investigan ahora cómo se produjo el contagio dentro de la embarcación.
El caso genera preocupación porque el barco permaneció durante semanas aislado en el Atlántico, lo que dificulta determinar el origen exacto de la infección. Mientras tanto, expertos analizan si los contagios ocurrieron antes del embarque, por contacto con roedores infectados dentro del crucero o incluso mediante transmisión entre personas.
Qué es el hantavirus y por qué puede ser mortal
El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores silvestres infectados. El contagio ocurre al inhalar partículas provenientes de orina, saliva o excremento de estos animales, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados. Aunque los primeros síntomas pueden parecer una gripe común —fiebre, dolores musculares, cansancio y malestar general—, el cuadro puede agravarse rápidamente y derivar en una insuficiencia respiratoria severa.
En América del Sur circula además la “cepa Andes”, una variante excepcional porque puede transmitirse entre personas mediante contacto estrecho y prolongado. Esta característica convierte al hantavirus sudamericano en uno de los más vigilados por las autoridades sanitarias internacionales.
La enfermedad no tiene vacuna ni tratamiento antiviral específico. Los pacientes graves suelen requerir internación en terapia intensiva, asistencia respiratoria y monitoreo constante. La detección temprana resulta clave para aumentar las posibilidades de supervivencia.
Síntomas que pueden confundirse con una gripe
Según la información médica oficial de MedlinePlus, el hantavirus suele comenzar con síntomas inespecíficos que aparecen entre una y ocho semanas después de la exposición al virus.
Los signos iniciales incluyen fiebre, escalofríos, dolores musculares intensos —especialmente en piernas, espalda y caderas—, fatiga, náuseas y dolor abdominal. También pueden presentarse vómitos, diarrea y dolor de cabeza.
Sin embargo, tras una aparente mejoría, muchos pacientes desarrollan tos, dificultad para respirar y acumulación de líquido en los pulmones. Esa fase avanzada puede evolucionar rápidamente y convertirse en un síndrome cardiopulmonar grave, con alta tasa de mortalidad.
El misterio del brote en el crucero
El brote detectado en el MV Hondius abrió una investigación epidemiológica internacional. Especialistas manejan tres hipótesis principales sobre el origen del contagio.
La primera es que algunos pasajeros ya estuvieran infectados antes de embarcar. La segunda apunta a la posible presencia de roedores contaminados dentro de la embarcación o en áreas visitadas durante el viaje. La tercera —y más preocupante— es la posibilidad de transmisión entre personas, algo raro pero posible en el caso de la cepa Andes.
Ante la situación, autoridades sanitarias argentinas anunciaron operativos para capturar y analizar roedores en Ushuaia, ciudad desde donde zarpó el crucero, con el objetivo de rastrear el origen del virus.
Los especialistas recuerdan que, aunque los casos de hantavirus son relativamente poco frecuentes, la enfermedad sigue siendo una de las infecciones virales más peligrosas de la región por su rápida evolución y elevada letalidad.
Por eso recomiendan evitar el contacto con roedores silvestres, ventilar ambientes cerrados antes de ingresar y acudir inmediatamente a un centro médico ante síntomas compatibles, especialmente después de haber estado en zonas rurales o áreas consideradas de riesgo.