Principios Rectores de Diario El Gobierno

Desde esta redacción consideramos que un periodismo sin principios es solo ruido. Por ello, antes de leer cualquier nota de Diario El Gobierno, el lector tiene derecho a saber desde dónde miramos el mundo. Estos son los valores que guían nuestra redacción y nuestras decisiones editoriales.

  1. La verdad por encima de todo. Informamos con rigor y honestidad. No torcemos los hechos para que encajen con nuestras ideas, ni silenciamos lo que nos incomoda. La credibilidad es el único capital que un medio no puede perder.
  2. La vida como valor supremo. Defendemos la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. Creemos que ninguna agenda política o cultural puede estar por encima de ese principio.
  3. La familia como núcleo de la sociedad. La familia es la institución más antigua y más eficaz que existe para formar personas, transmitir valores y sostener comunidades. La defendemos sin disculpas.
  4. La libertad como condición irrenunciable. Sin libertad de expresión, de pensamiento y de conciencia, el periodismo no existe. La defendemos para nosotros y para quienes no piensan como nosotros.
  5. El orden republicano como marco de convivencia. Creemos en la separación de poderes y el Estado de derecho. Sin instituciones sólidas, no hay libertad que dure.
  6. La subsidiariedad del Estado. El Estado debe hacer lo que las personas, las familias y las comunidades no pueden hacer por sí solas, y nada más. El exceso de Estado no es protección: es tutela.
  7. El respeto a la tradición y a la identidad. Los pueblos tienen historia, cultura y valores propios que merecen respeto. El Perú es heredero de dos tradiciones grandes: la civilización incaica y la herencia hispana. De esa mezcla venimos. No confundimos el progreso con el desarraigo, ni creemos que mirar hacia adelante exige darle la espalda a lo que somos.
  8. La responsabilidad individual. Creemos en personas capaces de tomar sus propias decisiones y hacerse cargo de sus consecuencias. El paternalismo, venga de donde venga, es una forma de infantilizar a los ciudadanos.
  9. La apertura al diálogo. Somos un medio de ideas, no una cámara de eco. Abrimos nuestras páginas a quienes, desde distintas perspectivas, comparten el compromiso con la libertad y el debate honesto. No censuramos voces por incómodas que resulten, siempre que se expresen con argumentos y buena fe. Creemos que las ideas se refutan con mejores ideas, no con silencio.
  10. El periodismo como servicio, no como poder. No somos un actor político. Somos un medio. Nuestra función es informar, fiscalizar e interpretar la realidad, no reemplazar a quienes los ciudadanos eligen para gobernar.